La salsa blanca o sauce blanche, es una receta básica del recetario francés. A partir de esta base, se pueden elaborar otras muchas recetas. Te doy la receta y te cuento todo que se puede hacer con ella. La salsa blanca es muy versátil, un auténtico comodín.
Salsa blanca clásica o sauce blanche

Ingredientes para 1 litro de salsa
- 1 litro de leche (entera, semi o desnatada)
- 250 ml de caldo (verduras, pollo, carne o pescado), casero es aún mejor.
- 25 gr de mantequilla
- 20 gr de harina
- sal, nuez moscada, pimienta negra al gusto
Procedimiento
Se procede con la base de un roux blanco como para para una bechamel.
- En un cazo a fuego bajo, pon la mantequilla a derretir. Acto seguido, incorpora la harina y mezcla para incorporar bien, cocina 2 minutos sin dejar de remover.
- Incorpora la leche progresivamente, sin dejar de batir con unas varillas.
- Añade el caldo, un poquito de sal y deja cocinarse a fuego bajo hasta 20 minutos pero pueden ser menos.
- Rectifica la sal si fuera necesario. Añade las especias a tu gusto.
A partir de aquí, ya puedes utilizar esta receta para incorporarla a otra.





Et voilà, bon appétit!
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La salsa blanca tiene múltiples declinaciones y aplicaciones en cocina
Esta salsa tal cual, es parte de recetas de cremas de verduras o también puede utilizarse en la blanquette de veau, si le incorporas caldo carne. Se adapta cambiando el caldo de verduras por uno de carne. si añades a la base un caldo de pollo, puedes cubrir tu pollo pochado o poularde de bresse en demi-deuil. Si le echas caldo de pescado, sirve para cubrir pescados blanco o como parte de la dieppoise.

La salsa blanca tiene una base de roux blanco, pero si sigues tostando la harina, obtendrás una salsa de color tostado más subido, el sabor también cambiara sustanciosamente. En principio, la salsa blanca se elabora con líquidos fríos, al contrario de lo que sucede con la velouté que se elabora con líquidos calientes.
En algunos escritos se explica que la salsa blanca se elabora con agua y partir de esa base, surgen las recetas que te describo aquí abajo. Actualmente, allá donde mires, la salsa blanca, es un roux con leche y caldo. Todo evoluciona…

Salsa blanca básica: ideal para enriquecer cremas de verduras
Salsa Noilly-Prat: en vez de leche, nata y vermut. Ideal para gratinar marisco como en la vieira gratinada.
Blanquette (suprême): caldo de carne de la blanquette de ternera, nata y yema de huevo
Salsa Mornay (suprême): nata, yemas y queso rallado. Ideal para acompañar verduras al vapor, pescado y carnes blancas, aunque también es ideal para platos de pasta como los mac and cheese.
Dieppoise: nata, caldo de pescado y marisco, nata, limón
Salsa Suprême: caldo de ave, nata, vino de Oporto. Ideal para aves pochadas como la pularda en semi-luto.
Velouté: salsa blanca elaborada con caldo o fondo blanco caliente, sin nata, ni queso, ni yemas.
Muy interesante y fácil
gracias!
Una receta muy sencilla y muy interesante
muy cierto, gracias!