Esta receta de alcachofas a la salvia fresca o como se conocen en el sur de Francia: artichuats à la sauge, no será la receta más famosa pero esta combinación de ingredientes sí es algo que gusta mucho en la región más meridional de Francia. Unas alcachofas tiernas y fundentes con unos sabores y unos perfumes que nos trasladan directamente a esa región tan cálida respaldada por los Alpes, alumbrada por un cálido sol y bañada por el mar Mediterráneo. Al primer bocado estas oyendo el canto de las cigarras y los grillos. Cuando pruebes esta receta, las vas a repetir a menudo, te lo garantizo.
Ingredientes para las alcachofas a la salvia
Ingredientes para 2-3 comensales
- 500 gr aprox. de alcachofas ya limpias, blanqueadas y listas para usar (pueden ser congeladas)
- 50-60 gr aprox. de almendras crudas enteras
- 1 ramillete de hinojo fresco (la parte verde)
- 1 ramillete de salvia fresca, solo las hojas
- Zumo de 1 limón
- 2 dientes de ajo
- sal al gusto
- 1 buen choro de Aceite de Oliva Virgen Extra ( para cocinar y para rematar el plato, en crudo)

Cómo preparar las alcachofas a la salvia
- Pela los ajos y córtalos en rodajas. Extrae las hojas de la salvia y las del bulbo de hinojo. Limpia, blanquea y trocea las alcachofas; si las compras congeladas te ahorras todos esos pasos. Reserva.
- En la cocotte, pon a dorarse las almendras con un poco de AOVE, añade el ajo cuando veas que las almendras ya tienen un ligero color, dora los ajos unos segundos, con cuidado de no quemarlos.
- Ahora incorpora las alcachofas troceadas y ponlas a estofarse unos minutos, echa sal y remueve de vez en cuando para que no se agarren a la cazuela. Las alcachofas están listas en menos de 10 minutos.
- Cuando le falten 2 minutos para terminar, incorpora a la cocotte las hierbas frescas; añade también el zumo de limón. Tapa y deja infusionar a fuego muy bajo hasta terminar.
- Apaga el fuego y deja reposar en lo que pones la mesa, justo antes de servir, échale por encima a tus alcachofas a la salvia, un buen chorro de AOVE de Arbequina de Castillo de Canena por encima.





Et voilà, Bon appétit
Ma Touche
En esta receta, se me antojaba añadirle almendras y el resultado has sido la mar de acertado.

Un consejo para unas alcachofas a la salvia con sabor y perfumes profundos
Recuerda que las hierbas aromáticas cuando son frescas, se añaden al final de la cocción, para no perder flavores.
La cocina tradición de la Provenza adora las alcachofas y las hierbas aromáticas frescasa
Así es, la combinación de alcachofas, salvia y limón es muy típica de la cocina mediterránea en esta parte de Francia, más que región es una zona entera, pues es muy común tanto en la región de P.A.C.A. (Provence-Alpes-Côte d’Azur) como en Occitania. De hecho, la variedad de alcachofas «Petit Violet de Provence» es todo un orgullo local y un estandarte de la cocina primaveral. Si bien la receta que se ha hecho más famosa y conocida internacionalmente es, la versión de alcachofas a la barigoule -y esta solo pide perejil-, las alcachofas se preparan a menudo con una cocción lenta casi confitadas en su aceite de oliva (virgen extra, por favor), con un chorrito de limón y hierbas como la salvia o el tomillo. Volviendo a la barigoule; me duele en el alma 💔 que la versión se haya modernizado tanto hasta el punto de hacer desaparecer los níscalos (barigoulo en occitano) de la receta… No lo entiendo… ¡Pero si los níscalos son el protagonista ex aequo de este plato tradicional del sur de Francia!


¿Por qué añado frutos secos a menudo en mis platos calientes o en mis ensaladas?
Los médicos nutricionistas (y los que no) de las redes nos taladran el cerebro con el hecho de tomar fruta fresca y frutos secos a diario porque es saludable, algo muy cierto; por supuesto, nadie quiere reconocer que es por gula, pura y dura, jajaja! Para qué nos vamos a engañar, los frutos secos son adictivos de lo buenos que están. Otra cosa es estar todo el día picando porque «ahora tocan 10 almendras, luego 5 coquitos, luego, no sé cuantas nueces, pipas de calabaza…🤯 » ¡Así me vuelvo loca y no dejo nunca descansar mi estomago! Soy de hacer 3 comidas al día, no suelo merendar (a menos que invite a café… jeje) Así que, mi truco es, incorporar tanto la fruta fresca como los frutos secos en mis ensaladas y otros platos, generalmente de verduras que suelen ser mi acompañamiento favorito para carnes y los pescados. Hay más vida más allá de las patatas fritas, mi marido discreparía, ¡claro! 😂🥰 Creo que si te paseas por el menú de la web buscando, ensaladas, verduras y guarniciones, entenderás a qué me refiero. ¡Advertencia! Yo, como soy una persona sana sin problemas de salud, puedo hacer 3 comidas (o 2) sin verme perjudicada, puedo comer de todo y no tengo alergias o intolerancias alimentarias; los que tienen problemas crónicos de salud o viven una montaña rusa con la insulina tienen que hacer caso a su medico y seguir sus consejos.