Con este artículo, te muestro cómo preparar acelgas frescas. Esta verdura es deliciosa, sanísima y muy frágil. Con estos pasos que te enseño, tendrás siempre a mano, las pencas listas para su uso al igual que las hojas siempre de un verde profundo y brillante. Te muestro cómo pelar las pencas, quitarles los hilos de forma fácil y eficaz; además de mostrarte cómo escaldar las hojas y mantenerlas de un precioso color. Siempre tendrás acelgas frescas listas para incorporar en tus recetas favoritas y preparar acelgas frescas se convertirá en una tarea sencilla.
Cómo preparar acelgas frescas paso a paso
- necesitas, la cantidad que desees de acelgas
- agua suficiente para el remojo
- sal: aproximadamente 2 cdtas. por litro de agua
Nota bene: este método es válido también para pelar pencas de cardo
- Primero separa las hojas de las pencas con ayuda de un buen cuchillo o una puntilla
- En un recipiente gran de con agua -puede ser directamente en la pila- echas la sal y remueves para que se disuelva.
- Echa en remojo las hojas durante unos minutos -¡no más de 10 minutos!-. Retíralas y escúrrelas bien.
- Haz lo mismo ahora con las pencas, que iras cortando por secciones de unos 4 cm; pero fíjate bien en los movimientos: primero troncha esa sección pero procurando arrancar las hebras e hilos. Luego le das la vuelta a la penca y cortas otra sección de 4 cm y siempre con ayuda de la puntillas, antes de terminar de trochar, retiras las hebras e hilos de ese lado.
- Si te fijas en el vídeo, verás que eso como hacer punto, uno del derecho y otro del revés. Coges la penca primero por el lado acanalado y le retiras las hebras tronchando. Luego le das la vuelta a la penca por su lado liso y repites la operación.
- Deja las pencas en remojo unos minutos. Más abajo, te explico por qué hay que poner en remojo con sal las verduras de hojas verdes como la lechuga, por ejemplo.
Ya tienes las pencas listas y las hojas también. Necesitas:
- Una olla o cazuela grande
- suficiente agua para llenarla
- sal
- una gran fuente con agua fría y hielo.
- Pon al fuego una cazuela con agua abundante con sal.
- Cuando rompe a hervir introduces las pencas y cuando el agua vuelve a recuperar el hervor..
- … Las retiras con ayuda de una espumadera e introduces » súbito presto» tus pencas en el agua helada.
- Del agua helada, pasas las pencan a un colador, para escurran el aguañ.
- Ya están listas las pencas para cocinarlas en el momento o bien conservarlas en un recipiente hermético en la nevera o en el congelador.
Ahora le toca el turno a las hojas de acelga.
- El agua en la olla ya está salada y caliente. Así que, cuando vuelva a hervir, introduces tus hojas de acelga y las dejas 1 minuto, no es necesario que esperes a que el agua vuelva a hervir.
- las hojas se escaldan rápido, retíralas con la espumadera a la fuente con agua y hielo.
- Nota bene: después de enfriar las pencas, vuelve a echar agua fría y más hielos en la fuente para enfriar las hojas de acelga.
- En este punto puedes cocinar tus hojas de acelga o almacenarlas en un recipiente hermético para conservarlas en la nevera o el congelador.











Porqué es beneficioso enjuagar en remojo en agua con sal tus verduras y frutas
El remojo en agua salada te sirve para eliminar la tierra que aún puedan contener, además los pequeñísimos insectos y otros restos que puedan estar presentes en las verduras de hojas, la lechuga, las acelgas… Los sulfatos son minerales presentes de forma natural en muchos alimentos, incluidas las verduras, y no hay que preocuparse por ellos cuando se trata de la lechuga.
Algunos estudios sugieren que el remojo en sal, provoca que las verduras se conserven mejor y más tiempo en la nevera. También podría realzar o potenciar el sabor de la verdura.
En cualquier caso, recuerdo que mi madre me decía que la lechuga y las verduras de hojas verdes tenían una tara y es que sus vitaminas son solubles en agua, muy frágiles y se van enseguida en el agua. Me decía que pasara las hojas «visto y no visto» bajo el grifo. Sin embargo, hoy, con lo que sabemos o no nos cuentan de lo que llevan las verduras durante su cultivo, yo prefiero remojarlas unos minutos, por si las moscas 😉

Lava siempre tus frutas verduras y hortalizas a conciencia antes de comerlas
Siempre lavo mis frutas y verduras cuando vuelvo del mercado, las pongo en remojo con sal y 1 gota de lejía ¡solo una! Luego, las frutas de piel como peras, manzanas, naranjas, limones… cuya piel, tengo precisamente pensado comerme, las froto suavemente con una esponja y jabón lavavajillas, tipo Fairy; las enjuago en agua corriente, las seco y las meto en bolsas herméticas en la nevera.
Gracias Michelle, lo has explicado muy bien, sobre todo como limpiar las pencas!