Los huevos en cocotte o Œufs Cocotte, son un plato clásico de todos los hogares franceses desde hace… Pfff… mucho tiempo. Estos huevos al plato, se declinan de mil y una maneras. El los grandes restaurantes le otorgan incluso letras de nobleza preparándolos con ingredientes de lujo como el caviar o la trufa melanosporum. Lo codificó Auguste Escoffier. Yo hoy te presento la receta clásica y la más básica. Además es una receta ideal para celebrar la Pascua como los franceses, ya sabes: huevos, cordero y… chocolate! A partir de estos ingredientes de b técnicas ase, respetando las reglas básicas, puedes usar tu imaginación para varias el contenido de los huevos en cocotte al ritmo de las temporadas y tus antojos. Aquí tienes una cena preparada en 10 minutos y un primer plato o desayuno, pero también se lucen muy bien en un brunch.
Ingredientes para los huevos en cocotte franceses

Para 4 comensales:
- 4 huevos grandes
- 50-60 gr de queso Emmental, Gruyère o Comté rallado
- 8 cucharadas soperas de nata líquida (para montar 35%MG)
- 2 lonchas grandes de jamón cocido (4 pequeñas)
- Mantequilla para los ramequines
- sal y pimienta al gusto
- unas ramitas de perejil y cebollino
- 4 rebanadas de pan tostado (mouillettes)
material necesario: un ramequín por persona, una fuente de horno que albergará los ramequines y un cazo para hervir agua.
Cómo se preparan los huevos en cocotte o huevos al plato franceses
- Precalienta el horno con ventilador a 200ºC. Pon a hervir un cazo con suficiente agua para el baño María.
- Enmantequilla los ramequines o mini cocottes, para que no se pegue el contenido al hornear. Reserva.
- Corta el jamón en cachitos, raya el queso, pica las hierbas aromáticas.
- Distribuye en cada cocotte, un poco de jamón, queso rallado, hierbas aromáticas y 2 cucharadas de nata. Introduce la clara del huevo (la yema la reservas para introducirla al final de la cocción). Salpimenta.
- Dispón tus cocottes o ramequines ya rellenos, en una fuente de horno. Vierte el agua hirviendo en la fuente hasta unos dos tercios de la altura de los ramequines (el baño María). Cuidado que no desborde.
- Hornea durante 10 minutos, retira del horno para introducir ahora las yemas; puedes, salpimentar en este momento si lo prefieres. Deja terminar de hornear 2 minutos más.
- Mientras se hornean los huevos en cocotte, pon unas rebanadas de pan a tostar y córtalos en tiras de 1,5cm aprox. servirán para mojar en la yema.











Et voilà, bon appétit!


servicio
Tradicionalmente se acompaña de una ensalada, es la opción fácil y rápida, yo sirvo verduras variadas que se pueden tomar a la vez o en segundo lugar. Piensa en una habas, o en en una berenjena a la murciana, una ratatouille… Tienes muchas opciones de acompañamiento en la sección de guarniciones y verduras de Cocinafrancia.com
Ma touche
Mi toque es más bien un toque de técnica, al introducir la yema casi al final del horneado, me aseguro que quede líquida con una clara ya cuajada. A menudo el punto de la yema se convierte en una lotería, de ese modo me aseguro el punto perfecto de la yema.
Esta receta de huevos en cocotte no tiene pre-cocina, se tarda en hacer lo que tardas en cortar o rallar los ingredientes y lo que tarda el horno. Pero lo puedes sofisticar y complicar tanto como quieras. Salteando unas setas o unos lardons, por ejemplo; necesitas calcular que ese salteado se lleva su tiempo, pero merece la pena si un día quieres darte un capricho y sorprender a los tuyos.


4 Técnicas para hacer huevos en cocotte
Sí existen 4 formas de hacer los huevos en cocotte o huevos al plato en ramequín.
En el horno, como te muestro en este artículo. Dentro de un baño María colocas tus ramequines o tus mini-cocottes y ya sabes, 10 a 12 minutos a 200ºC con calor ventilado o 230ºC si es con calor arriba y abajo.
¡Al microondas! Es muy sencillo, preparas tu mini-cocotte con su tapa, el huevo y su guarnición y lo concinas siempre en un recipiente al baño María. Lo cocinas a 600 W durante 12 minutos más 5 minutos de reposo. A plena potencia que pueden ser 1000W, se cocinan entre 20 y 50 segundos, lo veo muy impreciso, pero haré la prueba.
Dice Escoffier, en una cazuela o cocotte grande pero la dejas abierta sin la tapa, le añades el agua para el baño María, introduces tus mini-cocottes y se hacen con el vapor en 6 minutos… No se yo…
También se pueden hacer en la vaporera si tienes una como yo, en 6-8 minutos tus huevos en cocotte están listos.
¡Anda que no hay maneras de hacer estos preciosos huevos con su guarnición!
Qué es el huevo en cocotte
Lo más parecido a un huevo pasado por agua pero sin la cascara. Ya se conocía en la antigüedad la técnica de cocinado que consiste a introducir un pequeño recipiente dentro de otro más grande lleno de agua, en romano ese gran recipiente se llamaba diploma. Existen múltiples recetas de huevos al plato como la shakshuka, por ejemplo. La receta de los huevos en cocotte como los conocemos hoy, empezaron a aparecer en publicaciones periódicas de la época del Imperio francés, como parte de un menú en el siglo XIX. Entró en la cocina burguesa con Auguste Escoffier, quien habla largo y tendido sobre estos estos huevos proporcionando una infinidad de recetas a cual más deliciosa y codificando el método del baño María.

El método del baño María se conoce desde el siglo III antes de Cristo
El término surge en homenaje a una mujer alquimista, María la Judía, nacida en Alejandría, considerada la fundadora de la alquimia y a tenor de sus títulos, escribía en griego; filósofa, escritora y alquimista entre el II y III siglo A-C. Esta científica buscaba calentar sus retortas de vidrio de manera muy suave y así evitar que se rompieran. Este método de «cocción» suave para calentar un recipiente con un contenido x, dentro de un recipiente mayor con agua que puede calentar -en este caso la retorta- de forma suave y prolongada sin forzar el contenido atravesó los siglos quedando en el universo de la ciencia puramente dicho. Fue el filosofo y sabio medieval, Albert Legrand quien hace mención de esta técnica bautizándola en honor a su inventora Balneum Mariae. Fue pasando paulatinamente de los laboratorios a las cocinas para preparar las recetas más delicadas domo derretir chocolate y como método de conservación al punto de salsas, que pueden permanecer calientes sin desintegrarse durante horas para poder disponer de ellas durante el servicio del restaurante. San Alberto Magno como se le conoce en español fue un obispo de origen alemán perteneciente a la orden de los Dominicos. La iglesia lo proclamó doctor de la Iglesia y Patrón de las ciencias. En la presentación de este libro suyo se destaca: Nacido en el sur de Alemania hacia el año 1200, Alberto Magno, conocido como «el Doctor Universal», es una de las figuras más originales, eruditas y prolíficas de Europa. San Alberto se interesaba por el griego, el árabe, la alquimia, la magia, la zoología, la astrología, etc. Pero también se nutría de Empédocles, Platón y los autores latinos.
Ya me contarás cual ha sido tu experiencia con esta receta. Si tienes preguntas o dudas, ya sabe, que estoy a un solo clic de distancia.
Realmente se ven deliciosos
Están buenísimos!