Saganaki, es una receta muy sencilla y deliciosa, este meze típico de la cocina griega, tiene muchos adeptos, y es lógico ¡Una vez lo pruebas, te vuelves adicto!
Ingredientes para el queso feta rebozado en sésamo

- 1 bloque de queso feta (entre 150-200 gr)
- 1 huevo batido
- harina suficiente
- Semillas de sésamo (ajonjolí) suficientes para rebozar
- Suficiente aceite de oliva virgen extra para freír
- 1 c. sopera de miel de calidad (si es cruda, mejor)
- Orégano seco al gusto
Cómo preparar el Saganaki o queso feta rebozado
- Seca con un poco de papel de cocina el queso y pásalo por la harina, por todos sus lados, retira el exceso de harina si lo hubiera.
- Pasa el queso ahora por el huevo batido, por todos sus lados y de ahí..
- Pasa el queso al plato con el ajonjolí, rebózalo por todos sus lados.
- Ya puedes pasar tu queso debidamente rebozado a la sartén con aceite de oliva virgen abundante. Fríelo a fuego medio o medio-alto por todas sus caras hasta que lo veas doradito, tardarás unos 4 a 6 minutos,
- Pasa tu queso caliente a un plato de servicio y riégalo con un buen chorro de miel de calidad y espolvoréalo con un poco de orégano.





Et voilà, Kali oreksi!

Origenes del Saganaki
El saganaki es uno de los aperitivos (mezedes) más icónicos de Grecia, cuyo nombre no proviene del queso en sí, sino de la pequeña sartén tradicional de dos asas –sagani– donde se cocina y se sirve. El queso feta frito. Sus raíces se remontan a la antigua costumbre campesina mediterránea de freír quesos locales para obtener un plato rápido y nutritivo, pero fue a mediados del siglo XX cuando se popularizó masivamente en las tabernas de Atenas. Aunque en Grecia suele prepararse con quesos más duros como graviera o kasseri, la versión con queso feta se convirtió en un clásico internacional gracias a su irresistible combinación de textura crujiente por fuera y un corazón suave y salado. Siendo el queso feta el más conocido fuera de sus fronteras, era algo lógico.

La receta original de Saganaki, sencilla y deliciosa
Su receta tradicional, es tan sencilla como deliciosa. Para prepararlo, corta un bloque grueso de queso feta firme y pásalo brevemente por agua fría. A continuación, reboza el queso generosamente en harina de trigo, asegurándote de cubrir bien todos los bordes para sellarlo. Fríelo en una sartén con una abundante cantidad de aceite de oliva bien caliente durante un par de minutos por cada lado hasta que logre un tono dorado uniforme. Al retirarlo del fuego, sirve el queso inmediatamente con un buen chorro de limón fresco recién exprimido para cortar la grasa, o agrégale un hilo de miel y sésamo si prefieres un toque agridulce. El detalle de «abundante aceite» es primordial en la receta original, si no, el queso se desmorona.

La versión moderna del Saganaki
Como verás en la receta de hoy, he preparado corresponde a una variación moderna y de alta cocina griega (o de autor), pensada para darle un toque más crocante y agridulce al plato. De hecho, con esta versión moderna, puedes utilizar un queso feta de la mejor calidad, que suele ser más tierno y su interior se derrite, mientras que la estructura exterior, permanece intacta.
Apunte etimológico: Meze (mezes en griego, o meze en turco): es el término en singular. Se utiliza para referirse al concepto general de aperitivo o a un plato individual de picoteo. En español está muy extendido usar «meze» tanto para el singular como para referirse al estilo de comida. Mezedes, es el plural directo en griego. Se usa cuando se habla de varios aperitivos a la vez o del conjunto de platos que se sacan a la mesa, como «las tapas» españolas.
Este fue el menú de aquel día, queso feta frito y una ensalada completa. 😋 Salade Composée. Tienes a tu disposición otra receta de queso empanado camembert, la versión francesa, anímate a prepararla también pues es facilísima.

