22 de octubre de 2021

Cocina Francia

Recetas e Historia de Gastronomía Francesa, catas de vino y técnicas de cocina

Chers Tous!
«Poisson d’avril!» el día 1 de abril es muy especial para los franceses, nos lo pasamos muy bien todo el día haciendo bromas, regalando tonterías, y en los medios de comunicación agudizan el ingenio para dar el mejor bulo del año, al día siguiente hacemos un «ranking» de lo más divertido o lo más insólito del día. Los niños fabrican y decoran peces de papel que colocarán el la espalda del sujeto de la broma de turno. Equivale al día de los Santos Inocentes en España. Buena ocasión para darte una receta nada típica de estas fechas para los franceses pero sí para los españoles. Parece broma, ¿No?

Pain perdu sauce caramel “pan perdido” o Torrija en salsa toffee

Ingredientes
  • Pan viejo
  • 1/2 l de leche
  • Zest rallado de una naranja
  • 2 c. sop. de azúcar
  • 1 c. sop. de azúcar vainillado
  • 1 cucharadita de agua de azahar
  • 1 pizca de sal
  • 2 huevos
  • 50 g de mantequilla

Elaboración

  1. Infusionar por un lado:
  2. 1/2 l de leche
  3. Zest rallado de una naranja
  4. Fuera del fuego incorporar todos los ingredientes menos la mantequilla.
  5. Batir para integrar todos los ingredientes. Reservar.
  6. Mientras enfría un poco nos ocupamos de cortar rebanadas de pan seco.
  7. Bañar las rebanadas de pan en el baño de leche y huevo.
  8. Freír por todas las caras en un poco de mantequilla. Reservar

Salsa de caramelo, Sauce caramel

Ingredientes

  • 180 gr de azúcar
  • 80 gr de mantequilla (salada, para el toque bretón)
  • 10cl de nata
  • 1 pizca de sal

Procedimiento

  1. En una sartén se hace un caramelo con el azúcar.
  2. Se echa el azúcar en dos tiempos. Primero una mitad.
  3. Cuando empieza a ponerse morenito, se añade la otra mitad del azúcar, se incorporar la mantequilla fría cortada en dados.
  4. Finalmente se añade progresivamente la nata.
  5. Mezclar con un movimiento envolvente hasta que la mezcla esté homogénea.
  6. Toda esta operación se hace en un pis-pas de tiempo, cuidado que el caramelo no debe quemarse.
  7. Reservar en un recipiente para enfriarlo.
  8. Finalmente, servir una rebanada de “pain perdu” con un poco de salsa y una bola de helado de leche merengada rebozada en almendras picadas o «crocanti».

Bon appétit!…et Joyeux Poisson d’Avril!

Ma touche

En Francia se mezcla la leche y el huevo al contrario que a la española donde primero se pasa por leche y luego el huevo batido, echando un chorrito de ron francés, claro, después, se bañan las rebanadas y se fríen.
Yo te doy mi versión españolizada y muy aromática. Créeme, al freírse las rebanadas en poca grasa, se concentran más los sabores del baño.
Finalmente las sirvo con una salsa de caramelo también caramelo a la mantequilla salada en un guiño a la bella región de Bretagne y una bola de helado de leche merengada rebozada en crocanti de almendras. “Caprice des Dieux”…ya me contarás.

Nota Bene: tienes la opción de infusionar en frío la leche y los aromatizantes, en este caso conserva la leche en la nevera 24 horas y si añades nata al 35% MG, en una proporción de 1/5, la infusión será más intensa, pues la grasa es el mejor vehículo de aromas.

¡Poisson d’avriiiil!… Quiero decir, ¡Torrijaaaaas!

En Francia el 1 de abril es el equivalente al día de los Santos Inocentes del 28 de diciembre.
Es el día de los bulos informativos y las engañifas de todo tipo. A los niños les encanta ese día, por que en el colegio se pasan la mañana fabricando peces que colgarán de las espaldas de sus incautas víctimas.
Pero primero, un poco de historia. Antes de 1564, en Europa y particularmente en Francia, el año empezaba el 1 de abril. Y no el 1 de Enero. Abril significa en latín aprilis, aprire es decir, abril.
Y si, era el primer día del año y una buena ocasión para intercambiar regalos.

El calendario actual se lo debemos al Rey Carlos IX de Francia…ya, ya, ya sé que soy  “irritante”…pero… “al César, lo que es del César”  fue a través del famoso “Edicto de Roussillon”. Efectivamente se dictó el 9 de agosto de 1564, que a partir de ese momento el año empezaría el 1 de enero.
Hasta la fecha, cada provincia empezaba el año cuando le daba la gana, podía ser en algunos casos el día de Navidad, como en Lyon, en Vienne departamento Rhône-Alpes, el primer día del año era el 25 de marzo,  incluso podía empezar en un día móvil como el de la Pascua…todo un “meli-melo” indigno de una gran nación.
Fue decisión del recién estrenado Rey, o más bien de su madre Catalina de Médicis -el Rey tenía 14 años- unificar esa fecha para todo el reino de Francia.
Fue más tarde, en 1582 cuando el Papa Gregorio XIII instauró esta medida para toda la cristiandad. Con los siglos se acabó extendiendo al mundo entero como lo conocemos hoy.

Me preguntarás ¿Qué pasaba el 1 de abril para que fuera un día de bromas?
Pues era obvio que las noticias no corrían tan rápido en la época pre-Internet. Además había algunas provincias muy reacias a los cambios… ¡”Reaccionarios”!
Así pues, cada 1 de abril, estos “irreductibles galos”, continuaron recibiendo de sus contemporáneos, regalos, pero regalos que sonaban a risa, falsos, como un manojo de paja o un montón de tierra.
Con el tiempo, estos regalos se fueron transformando en bromas y bulos. Dependiendo del gremio de oficio al que pertenecieras, si eras el nuevo aprendiz, te mandaban a por recados tales como:

Cuerda para atar viento
Colador sin agujeros
La llave del campo
Un palo de un solo extremo
Aceite de codo… ¡¡¡Bueno, me duele la tripa de tanto reír!!!
«prohibidos, salvo que lleven correa!»

¡Pobrecitos míos! Cuando llevaban todo el día como locos buscando lo que les habían encargado y se daban cuenta de la broma, volvían al taller para ser el sujeto de las carcajadas y burlas de sus compañeros.
El día de las bromas se convirtió en Poisson d’avril, sencillamente porque ya era costumbre hacerse regalos en esa fecha -acuérdate que fue mucho tiempo el primer día del año- se solía regalar comida y como era todavía época de cuaresma no se regalaba carne ni sus derivados.
El regalo más común era el pescado y cuando empezó a calar eso de las bromitas se solía regalar falsos pescados.

En el siglo XV el “poisson d’avril” también era el joven paje encargado de entregar los Billets doux”  o notas de amor de su amo, el principio de la primavera era propicio a los amores ilícitos…
A principios del siglo XX, esta era la fecha de los amores secretos, se enviaban tarjetas postales anónimas a la persona de tu interés, por eso de que, como el pez es mudo, no se chivará.
“Je vous aime…d’un ami, devinez qui…”, la amo…de parte de un amigo… adivine quién.

La receta de hoy va de …Pescado… ¡¡¡Que noooo!!!
Hoy voy a darte una receta que no es típicamente pascual, sino que se hace todo el año para aprovechar el pan o los bollos o los brioches que sobran y se están poniendo rancios: Pain perdu, pan perdido, ¿pan perdido? Más bien pan que nunca se pierde ¿no?
Esta variante de las torrijas resulta más ligera que la española, aunque cueste creerlo al dorarlas en un poquito de mantequilla son menos empalagosas que las fritas en aceite.

Ya se que esta canción no tiene nada que ver, pero cuando la oí en TV en genérico del Master Chef España ¡Nome lo podía creer! Si es una joya del gran Nino Ferrer, bromista donde los haya. Enjoy «Les cornichons».

 

PD: Este texto es original me ha costado horas asimilar lecturas para no plagiar a nadie, si tu intención es hacer un copia y pega, pasa al siguiente blog…

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad
A %d blogueros les gusta esto: